Llueve delicioso

Llueve delicioso.

Constante y sin escándalo.
En paz y con abundancia.
Huele a inicio.
Se inunda todo de vida,
incluido mi interior.
El sofoco se va con cada
gota fina que se filtra
por cada rinconcito
para suavizar
lo seco y resquebrajado.

Llueve delicioso.

Mis oídos recuerdan la serenidad,
se calman mis emociones.
Mis manos sienten deseo de crear,
mis entrañas despiertan y
por fin la vida me envuelve.

Llueve delicioso,

en un dulce vals que
susurra que no hay más
que dejarse llevar.
Todo reverdece y retoña.
El impulso de crear
me recorre desde mi raíz.
En silencio se calma mi sed.
Brota, genuina,
otra vez mi gratitud.

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