Hace mucho tiempo de esta foto.
Entonces tenía una cámara analógica, una Minolta que era mi tesoro.
Con ella capturaba imágenes mediante un rollo de película sensible a la luz.
Solo tenía 36 oportunidades para jugar con el tiempo y la distancia.
Todo era de forma manual. No había vuelta atrás para revisar, borrar o repetir.
Un guiño en el visor era suficiente para después apretar el obturador y atrapar el momento.
Ese día en particular me encontraba en una concurrida esquina del centro, el semáforo se pintó de rojo. Obligado a hacer alto llegó un militar en un carro tan antiguo como él.
Dirigió su mirada hacia mí y supuse que tenía autorización para inmortalizar su rostro por la efímera coincidencia. Con su permiso o sin él hice click.
El verde permitió nuevamente el movimiento y nunca más volvimos a encontrarnos.
No sé a donde iba o si es que venía.
Fue un instante perfecto.
Después de revelar la foto pude observar con detalle la imagen.
En su gorra había una insignia de oro que confirmaba su rango de jefe.
Yo también obtuve una estrella en la clase de fotografía por retar al poder y a la oportunidad.
3 comentarios
Añade el tuyo →Adri tienes un don especial para capturar lo que ves , lo que sientes y lo que capturas al leer.
Y sobre todo capturas mi corazon siempre que estoy contigo
Adri tienes una sensibilidad especial para capturar las imágenes, los textos y sobre todo el corazon de las personas
Adri tienes un don especial para captura las imágenes, los textos y sobre todo el corazon de las personas