Tesoros

De todos los objetos que me rodean, saltan a mi vista unos candeleros negros, brillosos, tipo charol. Los compró mi marido en una tienda de segunda mano, se llama TESOROS.

Hace unos años no sabía de la existencia de estas tiendas, será porque nunca me ha gustado mucho la decoración; no me llama la atención mezclar, crear, innovar. Mi creatividad adorna espacios intangibles que solo existen al acomodar palabras.

Regresando a los candeleros, llevan adornando mi comedor 4 o 5 años. Al principio pensé que se verían raros pero como siempre, mi esposo le atinó, brindan un toque elegante pero moderno. Imagino que antes de estar en mi casa formaron parte de un bar gótico o de un teatro alternativo y que terminaron en la tienda porque tuvieron que cerrar el lugar. Ahora mi casa es su asilo de retiro.

Entrar a esa tienda me da pesadez y un poco de desasosiego. El ambiente es denso, como si mis pies se atoraran en arena. Ya que estoy ahí nunca sé por dónde empezar a ver, además me es muy difícil concentrarme porque inevitablemente pienso qué llevó a tal o cual persona a desprenderse su vajilla, comedor, juguetes o abrigos de mink. Aunque nosotros mismos hemos llevado muebles a vender ahí, las anécdotas de los objetos que se exhiben me parecen más interesantes.

Acompañada de David aprendí a valorar y a mirar con otros ojos. Él se empeña en que encuentre ese detalle único que lo lleva a escoger tal o cual objeto. Me desespero, me frustra no poder apreciar lo que él ve. Trato de conectar con lo que le apasiona porque aunque él nunca lo diga yo sé que la decoración es su pasión y este lugar, junto con Home Depot, los ve como un cofre del tesoro.

La primera vez que llegó un objeto de esta tienda a mi casa, me sentí avergonzada, insegura ¿Qué va a decir la gente que adornamos con cosas usadas?  La ambivalencia me dominaba porque amaba como se veía pero a la vez me faltaba la aprobación de un ticket de tienda departamental. —No tienes que decir que es de segunda mano— me dijo esa vez pero, con los días el orgullo del buen gusto de mi macho alfa, lomo plateado, me ganó así que con la primera visita que me dijo: ¡Qué bonito! ¿Dónde lo compraste? (la gente siempre da por hecho que la mujer de la casa es la que decora) Contesté con una amplia sonrisa que era de TESOROS y que el diseñador oficial de este espacio es el hombre que vive aquí.

8 comentarios

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Denisse!!! Valoro intensamente tu manera de describir Tesoros. Lo leí y se me enchinó todita la piel.
Que maravillosa prosa.
Tesoros es mi pasión, mi alegría y mi sustento.
Me encantaría que me permitieras compartirlo en mis redes.

¡Hola Gaby! No sabes qué gusto me da que te haya gustado, leerte alegra mucho mi corazón. Las cosas que compra mi marido en su tienda siempre han vestido maravillosamente mi hogar y Tesoros forma parte de nuestras vidas. Es un lugar donde David saca su creatividad la cual admiro mucho.
Será un honor para mi que lo compartan en sus redes. Este texto ahora es más suyo que mío, tómenlo como un regalo de agradecimiento.

David, y mi familia, cojeamos del mismo pie. Tesoros ha venido a constituir una alternativa accesible de renovación en nuestra casa.
Fomentar la cultura del reciclado es abonar a la sustentabilidad tan importante para nuestro hogar común. La tierra.

¡Así es Pati!!Muchas gracias por leer. Estoy de acuerdo que nuestra prioridad siempre debe de ser cuidar nuestro planeta, el plus es poder contar con tiendas como TESOROS. Saludos!

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