Soy suficiente

Pronto llegaré al ”sexto piso”.  

Tengo el privilegio  de caminar por la vida desde hace un buen rato y agradezco cada paso. Cada vez me quedan menos kilómetros por delante. Eso me invita a dar un nuevo sentido a mis días. A valorar el paisaje.

Mis deberes de crianza de tiempo completo han terminado.

La menopausia fue un aviso contundente de que la reproducción como prioridad llegó a su fin y que tengo la oportunidad de encontrarme en la madurez con todos sus privilegios.

Hace tiempo que no pensaba en primera persona: YO

Siempre estaban los nosotros, ustedes y ellos.

Desde entonces innumerables preguntas rondan mi cabeza. ¿Hacia dónde voy? ¿Cuál es mi propósito?¿Estoy haciendo uso de mis dones? ¿Qué me hace feliz? ¿Qué tengo que hacer al final de la vida?

Esa búsqueda me llevó a las letras, un lugar donde me siento plena.

Encontré en los libros una pasión inusitada, un portal, una luz.

La lectura es una buena maestra. Es una vereda en la que me gustaría aventurarme.

Sin dame cuenta empecé a tejer historias, porque de la lectura a la escritura hay una frontera invisible. Y aquí estoy dejando en el  papel mis pensamientos.

A veces tengo miedo de no ser suficientemente buena. Me autocensuro. Hago pausas incomprensibles.Abandono textos a mitad de la hoja. Pero estoy aprendiendo a vivir sin miedo. 

Pretendo encontrar en lo ordinario y pequeño,  lo extraordinario y universal. Es allí a donde quiero llegar.

En mi andar encontré la invaluable compañía de mujeres que comparten esta pasión.

Por un lado están las lectoras. Hemos vivido muchos libros juntas. Somos viajeras incansables. Pero lo mejor de todo es cuando nos reunimos alrededor de la mesa a contar nuestras propias historias, esas son mis favoritas.

También están las escritoras. A quienes respeto y admiro.

Leer es ir hacia adentro. Escribir es ir hacia afuera. Se necesita valor para hacerlo. Todo aquel que escribe libra batallas feroces. Pero también consigue la gloria.

5 comentarios

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Felicidades Adriana, escribes con belleza, transmites la idea pero la adornas sutilmente.

Un lugar común es inspiración, vencieron barreras y se atrevieron, otras nos estacionamos en zona de confort y rutina y al final de los días nos deprimirá el hecho de q nos quedamos sin una motivación para levantarnos cuando la familia se haya ido, estamos a tiempo de cambiarlo!

Que bello texto y que bello reencontrarte entre letras y frases. Te admiro Adry. Cuando llegue a los 60 quiero hacerlo tan consciente como tú.

Adry es un honor poder ser testigo de esa transformación que vives día a día, gracias por compartir conmigo el amor por las letras.

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