Amo la llama que arde en tus ojos. Esa forma tan tuya de mirarme, de desearme, de hacerme sentir única, fuerte y capaz.
Tomados de la mano me acompañas en el camino. Eres mi espacio seguro, el lugar donde todas las noches quiero aterrizar, cobijarme con nuestras carcajadas. Bailar al ritmo de tu piel.
Te elegí cuando las flores eran botones apenas retoñando. Hoy te elijo cuando el jardín está repleto de colores.
¿Errores? Muchos ¿Problemas? Algunos ¿Malos entendidos? Por supuesto Pero dentro de toda imperfección somos capaces de crear mil vidas perfectas para los dos.
Quiero habitar contigo tardes sencillas, escapadas divertidas y viajes a la playa porque cada historia vivida es una huella en la arena del mundo y eso… la hace eterna.