Carta para Célica

León, Guanajuato. 9 de junio de 2025

Querida Célica:
Sé que esperabas una carta que no llegó. Tal vez se equivocó de destinatario o se quedó en la papeleta del remitente.
Así que decidí darte una sorpresa para mitigar el desencanto.

Aunque tenemos poco de conocernos me alegra saber que nuestras “lecturas” se cruzaron en el momento perfecto.

Tenía la certeza de que ya había conocido a todas las amigas de mi vida y que no habría cabida para otra más.
Confieso que con el tiempo me volví selectiva y cuidadosa de mis cariños pero cuando te escuché hablar me atrapó el tono de tu voz, ese particular sonsonete al final de cada frase, como si cantaras las palabras.
Imagino que obedece al murmullo del sur del mundo.

Me cautivaron tus ideas pero sobre todo tu rebeldía.
Cuando te expresas guardo silencio para no perder punto y coma.

Hay tres momentos que atesoro contigo:
Un viaje a San Miguel de Allende donde me enseñaste que no hay camino imposible por más sinuoso o empinado.

Después me regalaste un libro, que más allá del título valoro por la dedicatoria hecha por tu puño y letra.

Y el más importante, cuando me abriste la puerta de tu nuevo hogar. Un cálido espacio vestido con lo esencial. Un lugar íntimo para evocar memorias.

Gracias por ver en mí, lo que yo no puedo.
Esa mirada tuya me invita a seguir adelante.

Gracias por ser mi amiga más joven, pero la más vieja también.

Desde el norte del corazón .
Adriana.

P.D.: Aún tenemos pendiente la plática sobre Pepe Mujica.

12 comentarios

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Querida Adriana, al fin pude leer todas tus líneas! Esa rebeldía que, según tú me caracteriza, me impidió dejar de picar la pantalla del celular, hasta que lo logré.
Qué puedo decir ante tan profundo sentimiento de amistad que expresa… ?!
Sólo que me embarga una emoción infinita!
Y sí, esos tres momentos que mencionas fueron geniales, para mí también.
Gracias mi querida amiga norteña, esta uruguaya y conosureña te abraza muy, pero muy, fuerte.

Los escalones y lo sinuoso del camino, en San Miguel Allende, lo transité porque tuve compañeras que lo hicieron posible: Tú, Meli y Norma. Y sí, también la determinación de ir con todo el grupo. Gracias

Que hermosa carta Adry ! Reencontrarme
con Célica después de haber sido mi maestra, es un regalo más que los libros y el club de lectura me han regalado .

¡No lo sabía! ¡Qué lindo reencuentro! Lo cierto es que el círculo de lectura es una especie de aula. Un lugar valioso.
Besos

Precioso texto. Esa es nuestra Célica (y digo “nuestra” porque se comparte con nosotros en cada cosa que aprendemos de ella). Qué bonito que le hayas dedicado este espacio. Un regalo coincidir con ella y contigo (y con todas) en la vida.

Hermoso texto para una hermosa persona, inteligente, guerrera, independiente, proactiva pero también sabia, empatía y amorosa. De verdad es un regalo para nuestro espacio de lectura y para cada vida que toque.

Te quiero mucho Célica, eres inspiración

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