Paso primero y principal o entrada de cualquier cosa
Volver al lugar de luces frías,
coincidir de nuevo con esta gente:
enfermeros de rostros amables, residentes,
doctores que raramente se hacen presentes.
El cansancio, la fatiga,
el dolor, la incertidumbre…
Entrar aquí es entrar a un umbral desconocido.
En las redes veo las fotos de veranos.
Veranos de otros, viajes, risas…
una realidad tan diferente
que me parece lejana.
Me limito a descifrar historias;
síntomas, percances, agonías,
dolientes, acompañantes,
sujetos a este espacio.
Todos llevan un ritmo que,
tristemente, ya reconozco;
lento, enfocado, saturado,
insuficiente, doliente.
Extraño el olor de casa,
la risa de los míos,
el mar de mi infancia
— que estos días se ha vuelto un sueño lejano—.
Espero. Paciente. Impaciente.
Que cambie el switch
y mi realidad poco a poco
se presente.